
En el transcurso de la vida estamos expuestos a diversas situaciones que pueden tener un efecto negativo en nuestra salud, nuestro patrimonio o, incluso, privarnos de la vida. Muchas veces esto trae asociado un desembolso económico que, la mayoría de las veces, resulta muy elevado. Para prevenir esta situación es conveniente protegerse con un “Seguro”, que cubra el daño, al menos en cuanto a los gastos o reposición, de la pérdida si correspondiere.
El Seguro es una contrato entre una persona y una compañía aseguradora, la cual toma sobre sí por un determinado tiempo los riesgos (señalados en el contrato) de pérdida o deterioro que corren ciertos objetos pertenecientes a la persona contratante, obligándose la compañía a indemnizar mediante una retribución convenida pre-establecida en caso de siniestro de un bien o una persona, a cambio del cobro de una prima.
El contrato de seguros, cuyo condicionado particular se denomina "Póliza", es el documento en el cual la compañía aseguradora se compromete a indemnizar si la persona que contrató el seguro sufre algún daño o perjuicio en su persona (enfermedades y/o accidentes e incluso la muerte), o en algunos de sus bienes (automóvil, empresa, taller o casa) por cualquier motivo que se contrate (robo, incendio, terremoto), dicha persona (o a quien ella haya designado como beneficiario) recibirá la cantidad de dinero acordada en la póliza, a este dinero se le conoce como "Indemnización". La póliza establece la cantidad de dinero que el Asegurado deberá pagar a la compañía cada mes o en el tiempo que ambos hayan acordado, a este dinero que se le paga a la Compañía de Seguros se llama "Prima". Para muchas personas resultará obvio, pero es importante resaltar que no se podrá contratar un seguro cuando el interesado ya haya sufrido un daño o perjuicio que se desee cubrir, ya que el riesgo es un elemento esencial en el contrato de seguro, por ejemplo un accidente ya ocurrido, o una enfermedad diagnosticada, no se puede asegurar.
¿Qué contiene la póliza?
1. Nombre, RUT y domicilio de las partes contratantes (asegurado y Compañía de Seguros).
2. Descripción detallada del bien o, en el caso de los seguros de vida, si existen enfermedades preexistentes, su tipo, años de padecimiento, etc.
3. Finalidad para que se utiliza el Bien, por ejemplo si el inmueble se ocupa para vivir la familia o es una oficina, es decir, si es de uso habitacional o comercial.
4. Monto de prima a pagar, ya sea anual o mensualmente.
5. Deducibles, si es el caso. El deducible es la cantidad que el asegurado asume costear de su bolsillo para cubrir parte de los daños del siniestro antes que el seguro comience a pagar, por ejemplo si tengo un deducible de UF5 en mi póliza de vehñiculo, si el siniestro es menor a esto, el asegurado lo paga, si sale más que eso la reparación del automóvil, lo restante lo paga la compañía de seguros.
6. Vigencia del seguro.
7. Suma asegurada.
8. Interes del contratante para asegurar un bien, ya sea como propietario, arrendatario, usufructuario, etc. Si se asegura una persona el tipo de relación que se tiene con ella, por ejemplo padre, madre, etc.
9. Beneficiarios: Elemento común sobre todo en los seguros de vida por el cual el asegurado designa a las personas que recibirán la indemnización.
10. El momento a partir del cual se asegura el riesgo y la duración de la protección.
Obligaciones al momento del siniestro En caso de que el asegurado haya tenido un “siniestro”, debe presentar todos los antecedentes especificados en la póliza a la compañía de seguros dentro de los plazos que se estipulan en el contrato.
Es importante antes de contratar un seguro, leer detenidamente la póliza o contrato, solicitar la explicación necesaria ante cualquier duda sobre las coberturas, obligaciones y derechos, para tener un buen conocimiento de sus beneficios y los procedimientos que debe seguir. De esta forma podrá estar siempre tranquilo y bien asegurado.
El estar asegurado nos entrega el beneficio de proteger y entregar
tranquilidad económica a nuestra familia ante distintos tipos de
imprevistos como problemas de salud, accidentes, o fallecimiento. Nos ayuda
a proteger nuestros logros y nuestros bienes, como son, los vehiculos o
nuestra casa y ser capaces de recuperarlos en forma posterior a un
accidente, desastre natural, u otro riesgo.
El estar asegurado nos permite seguir adelante, siendo nosotros los que
controlamos el cómo y cuánto nos afectan aquellas situaciones imprevistas,
tomando las precuaciones en forma anticipada. Nos ayudan a mantener una
estabilidad económica, frente a situaciones que no podemos controlar del
todo, al estar asegurados sabemos que tenemos una preocupación menos y nos
permite tener una mejor calidad de vida.
