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Cómo capear el alza de tasas sin convertirse en apostador

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2 May, 2018

Uno de los temas que parece preocupar a muchos inversionistas corresponde a la decisión de la Fed de seguir subiendo las tasas y, en consecuencia, la reacción que tendrán los portafolios, según su duración, ante los movimientos en la parte más larga de la curva soberana estadounidense. Parece ser, además, que hay quienes proclaman tener una bola de cristal que puede anticipar y predecir los movimientos que realizará la curva como resultado de la política monetaria.

No obstante, es el mercado quien valoriza el nivel de riesgo, tomando como uno de los criterios la decisión de la tasa de política monetaria. Desafortunadamente, en el mercado financiero no existen los adivinos y quizás, lo mejor es tomar el consenso como guía, con el fin de igualar la visión compartida entre nuestros pares, para no desviarnos mucho del mercado.

Sin embargo, es absolutamente válido e importante tener una visión fundamental, pues no podemos ser miopes ante uno de los componentes más relevante dentro del retorno de los bonos. Demos un paso más atrás y evaluemos algo que antecede a la pregunta sobre la dirección de las tasas. ¿Por qué debiese preocuparme tanto la duración? Muchas personas confunden el riesgo de crédito y lo atribuyen a estar estructuralmente más largo en la curva de bonos de una respectiva empresa, pero el riesgo de crédito y el riesgo por duración son dos cosas distintas. La primera se refiere al riesgo medible en que se desarrolle un evento de por falta de liquidez, solvencia o quiebra. Lo segundo es específicamente la sensibilidad que tiene el precio del instrumento ante el arbitraje de tasas de referencia y el riesgo proveniente a un desplazamiento de la curva soberana.

¿Por qué es importante mencionar esto último?, porque querer alargarse en la curva de un emisor es únicamente depositar mayor confianza en que la empresa no incurra en un evento de crédito en mayor plazo que el inicialmente se contemplaba. El riesgo de crédito seguirá siendo el mismo para dos bonos con distinto vencimiento, pero es uno quien evalúa si el evento binario pudiera ocurrir o no en un plazo más largo.

¿Pero qué hay del movimiento en precios? Evidentemente, los instrumentos más largos son más sensibles a la coyuntura puesto que hay menor poder de predictibilidad ante un escenario de pago más distendido. No obstante, si el riesgo de crédito es bajo para las compañías con grado de inversión y los bonos largos se mantienen hasta vencimiento, entonces el resto es simplemente el nivel de volatilidad con el que nos sintamos cómodos. El mayor retorno vendrá dado por la tasa efectiva del instrumento.

¿Pero entonces por qué no estamos estructuralmente largos si las empresas con grado de inversión no debiesen presentar eventos de default? Simplemente porque no conservan su grado de inversión para toda la vida y el riesgo de crédito cambia a lo largo del tiempo. En resumen, lo importante es poder identificar instrumentos cuyo riesgo de crédito sea debatible, con el fin de ver más allá de lo que valora el mercado por bono. Las decisiones de duración debiesen ser resultado del posicionamiento que busquemos y tomar como referencia la visión fundamental más top-down De lo contrario nos transformamos en unos simples apostadores..

Nadie está cómodo con alargar duración si las tasas siguen subiendo, pero lo importante es nuevamente destacar que no debemos caer en la trampa de querer adivinar. Una visión fundamental basada en las expectativas del crecimiento económico global, la contención de inflación en Estados Unidos y el arbitraje de tasas en los mercados desarrollados nos podrán dar una idea de la dirección, pero ciertamente, la dirección más que la magnitud. 

 El valor reside específicamente en muchos créditos que hoy se siguen clasificando bajo grado de inversión considerando que la mejora en fundamentos sobrepasa la valoración que hace el mercado de riesgo de crédito individual de la empresa. Los créditos de alto riesgo no solo ofrecen un interesante valor relativo, sino que mayor capacidad de absorción de tasa gracias a su spread más amplio.

Fuente: Mercurio Inversiones