×

Invierte con Bci

Te apoyamos y asesoramos para tomar la mejor decisión. Ingresa tus datos en el siguiente formulario y te contactaremos.

×

Invierte con Bci

Te apoyamos y asesoramos para tomar la mejor decisión. Ingresa tus datos en el siguiente formulario y te contactaremos.

Si necesitas una alternativa de inversión diseñada para ti, completa la encuesta de perfil de riesgo acá.

Indicadores en línea

Indicadores

Default venezolano no inquieta a la renta fija latinoamericana

file_20171114202631.jpg
15 Nov, 2017

Aunque Venezuela se había esforzado para cumplir los compromisos financieros con sus acreedores, la importante baja en su liquidez empujó al gobierno de Nicolás Maduro a dejar de pagar sus obligaciones. El vencimiento de dos pagos de US$ 200 millones del fin de semana llevó a S&P Global Ratings a declarar al país en default, mientras que su par Fitch Ratings hizo lo propio con PDVSA.

La noticia, sin embargo, no causó sorpresa entre inversionistas y aunque los bonos soberanos de Venezuela, así como la deuda de la estatal petrolera, cayeron, se mantuvieron por sobre los mínimos alcanzados una semana atrás.

Default, , pero desde hace bastante tiempo que los bonos se transaban en nivel de “Este es un evento que el mercado esperaba, eso se ve en la reacción de precios”, dice Diego Torres, gerente de renta fija internacional de MCC. “Hubo una caída porque nunca está 100% internalizado un distress ”, que es como se conoce a la deuda que puede presentar problemas de pago.

En tanto, los precios de la deuda soberana de otros países de la región, así como los del los bonos corporativos latinoamericanos, prácticamente no sufrieron variación. El índice EMBI de JPMorgan, que agrupa deuda soberana en dólares de países emergentes, cerró la sesión con una leve alza.

Aunque en el mercado no se descarta algún episodio de volatilidad en los activos de la región, no se espera una corrida.

“Se podría dar una pequeña fuga de flujos desde la deuda soberana por parte de inversionistas institucionales que buscarían activos de menor riesgo”, dice Felipe Lubiano, Jefe de estudios de renta fija latinoamericana en Bci Asset Management. “De todas maneras, la renta fija en Latinoamérica sigue entregando las mayores tasas relativas, por lo que muchos inversionistas deberían seguir viendo con buenos ojos a la región”. “En término del impacto hacia otros países lo veo más contenido”, dice por su parte Torres de MCC, quien además explica en el caso de los bonos corporativos de las empresas que tienen alguna relación con Venezuela (como es el caso de la chilena Masisa o las aerolíneas de la región), estos tampoco se deberían ver afectados ya que regularmente, “estas operaciones están descontadas en los precios y en general se valorizan en cero”.

La deuda de Venezuela y de PDVSA se encuentra principalmente en manos de hedge funds y fondos de riesgo, por lo que la mayor parte de los fondos mutuos que invierten en deuda corporativa y soberana de la región no deberían ver grandes variaciones. Los fondos locales que apuestan por esta clase de activos han mostrado un gran crecimiento en los últimos meses, sumándose así a la moda de la renta fija corporativa de a región.

De hecho, a pesar del ruido de fondo que significaba un posible default de Venezuela, los grandes inversionistas institucionales han empezado a “considerar la clase de activo como una inversión estructural con horizontes temporales más amplios”, explica Colm McDonagh, responsable de renta fija emergente en Insight, parte de BNY Mellon.

Los agentes creen que cualquier cambio en los precios de los activos estará dado por otro tipo de razones, como lo que suceda con la el plan tributario de Donald Trump en Estados Unidos o cuanto avance el gobierno brasileño con su reforma al sistema de pensiones.


La Negociación

Mientras no se llegue a un acuerdo entre Venezuela y sus acreedores, la deuda del país, así como de la petrolera PDVSA, se sigue negociando y se enfrenta a un mayor nivel de volatilidad, que estará influida por las posibilidades de que las conversaciones avancen.

“No hay definición clara del proceso de reestructuración, por lo cual el mercado no sabe valorizar a qué nivel pueden estar los bonos”, dice Lubiano de Bci.

Por su parte, Fitch Rating señaló, en el comunicado en que declaró a PDVSA en incumplimiento, que “el proceso de reestructuración de deuda, que la compañía pretende realizar, probablemente se prolongará debido a las sanciones restrictivas impuestas por el gobierno de EE.UU”, añadiendo que “se espera que la posición de liquidez de PDVSA continúe debilitándose como resultado de los bajos precios del petróleo y los pagos del servicio de deuda a corto plazo”.

El 20 de noviembre concluye el periodo de gracia para los bonos con vencimiento en 2025 y 2026, y es poco probable que el gobierno logre recaudar recursos para hacer frente a estas obligaciones.

Las reservas del Banco Central de Venezuela cayeron a un mínimo de 15 años y la producción petrolera se desplomó a su nivel más bajo desde 1989.

En tanto, las negociaciones no parecen avanzar y la primera reunión entre autoridades y acreedores duró solo 30 minutos, con buena parte de la sala preocupada por la presencia de algunas personas sancionadas por Estados Unidos, lo que podría traer problemas a inversionistas domiciliados en ese país. “Pareciera no haberse debatido ninguna propuesta de reestructuración de la deuda clara por parte de las autoridades a principios de esta semana” explica Jaime Reusche, vicepresidente de Senior Credit Officer de Moody’s, agencia que mantiene una calificación de Caa3 y perspectiva negativa para el país que ostenta aún las mayores reservas de petróleo del mundo.


Fuente: El Mercurio Inversiones