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Mercados accionarios: ¿una corrección o un punto de inflexión?

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23 Feb, 2018

En las últimas semanas hemos sido testigos de una fuerte y generalizada caída de los mercados accionarios a nivel mundial, desencadenando una alta volatilidad, niveles que habíamos tendido a olvidar, y una fuerte aversión al riesgo por parte de los inversionistas.

En retrospectiva, estas caídas se producen después de un mes de enero que se caracterizó por una euforia exacerbada que llevó, a algunos mercados, a mostrar retornos cercanos al doble dígito en un par de días. Lo anterior, gatilló que varios inversionistas se subieran al “carro de la victoria” por temor a perderse un rally que parecía que se extendería de manera prolongada. Esto porque los fundamentos que guían los movimientos accionarios lucían sólidos y en la frenética búsqueda de rentabilidades competitivas nadie quería quedarse abajo.

Ahora es claro que el sentimiento ha cambiado y los mercados han acusado el golpe, borrando todas las ganancias registradas en enero. Para mí estas correcciones son un reflejo y un recordatorio de que las acciones son un activo inherentemente riesgoso y volátil, donde los retrocesos suelen ocurrir en el tiempo.

Es probable que usted en estos días haya leído o escuchado muchas teorías intentando esbozar una explicación a este fenómeno, que los inversionistas se volvieron complacientes, que la correlación negativa entre bonos y acciones está muerta, que se terminó la era del dinero barato y que la razón es el alza de las tasas de interés. Todas parecen explicaciones válidas, pero lo importante es ver si estamos presentes ante un punto de inflexión. Y tengo la convicción de que no es así, ya que tarde o temprano lo que prevalece son los fundamentos y, en este sentido, son los resultados corporativos los que seguirán marcando la evolución de los mercados. Al mismo tiempo, las acciones no están ajenas a correcciones que tienden a ser pasajeras, mientras los fundamentos se mantengan positivos.

Analicemos algo de los fundamentos, en Estados Unidos las compañías más importantes del S&P500 ya han reportado utilidades para el 4T-17, mostrando buenas cifras. El 75% de ellas ha superado las expectativas en ganancias y se espera que el crecimiento de las utilidades alcance un 14% en el trimestre. Además, también se han revisado al alza las expectativas de crecimiento para las utilidades del 2018, a un 16,9%, desde un 11,5% a principios de año. En la Zona Euro, hasta el momento solo un 27% de las compañías ha reportado resultados para el cuarto trimestre y han registrado un crecimiento de 13% en utilidades. Sin duda, los resultados corporativos son positivos y tarde o temprano empujarán nuevamente a los inversionistas a tomar posiciones en la medida que la expectativa se corrija al alza y los precios de los activos se mantengan deprimidos.

El crecimiento económico en Estados Unidos se ha acelerado en torno a 3%. Por tanto, no es raro que las tasas comiencen a subir, pero esto responde a un ciclo económico y no al fin de los estímulos o a un déficit más alto, ni tampoco es una condena per se para los mercados. Además, las tasas reales de política monetaria son negativas y jamás se ha tenido una desaceleración con tasas reales por debajo del 2%.

Finalmente, a nivel global los datos económicos y de expectativas siguen apoyando la inversión en acciones. Es importante mantener la calma, ya que esta corrección tiene más tintes emocionales que de fundamentos.


Fuente: El Mostrador